DIOS ESTÁ AQUÍ (17)
Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro,
tan cierto como la mañana se levanta,
tan cierto como que este canto lo puedes oír. (bis)
Tiempo Ordinario
Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro,
tan cierto como la mañana se levanta,
tan cierto como que este canto lo puedes oír. (bis)
Gloria a Dios en el cielo
y en la tierra paz
a los hombres que ama el Señor.
Aleluya, oh Señor,
aleluya, oh mi Salvador.
Aleluya, tú eres la luz,
que alumbra mi caminar.
Aleluya.
Aleluya, tú eres la luz,
que alumbra mi caminar.
A-LE-LU-YAAAA.
Santo, Santo, Santo, Santo es el Señor,
Santo, Santo, Santo, Santo es el Señor.
Llenos de tu gloria, cielo y tierra están,
Hosanna en el cielo, Santo es el Señor. (Bis)
Padrenuestro tú que estás en los que aman la verdad,
haz que el Reino que por ti se dio,
llegue pronto a nuestro corazón.
Y el amor que tu Hijo nos dejó,
ese amor habite en nosotros.
(Rezar el Padre Nuestro)
Y en el pan de la unidad, Cristo, danos tú la Paz,
y olvídate de nuestro mal, si olvidamos el de los demás,
no permitas que caigamos en tentación, oh Señor,
y ten piedad del mundo.
El Señor te bendiga y te guarde,
te muestre su rostro y tenga piedad de ti.
Te dirija su mirada y te de la paz.
Y te dé la paz (bis).
(Momento musical solo con instrumentos)
Sale Francisco muy de mañana caminando con el sol,
por la vereda un par de alondras hacia el monte suben hoy.
Lleva de equipaje su tristeza y su dolor,
sabe que en el monte encontrará respuestas de su amor.
Diligente con toda devoción anhela ser seguro con el Señor,
desea con todo su corazón experimentar en vida su pasión.
Ese Cristo de antes en San Damián lo enamoró
cuando desde la cruz, con tierna mirada le abrió el corazón.
Estribillo: Francisco hombre herido de amor,
Francisco configurado con Dios.
Ardiente llama que ni las aguas torrenciales apagarán,
Cristo le ama tanto que quiso en su imagen quedar.
Fuego y delirio, paz y dolor,
siente Francisco al recibir las llagas del amor.
Cuando se miran como en San Damián la misericordia habló
y con ternura se convierten ya en un solo corazón.
Y como respuesta aquel regalo Francisco alaba a su Señor:
tú eres el Santo, Dios Omnipotente, Nuestro Salvador.
Estribillo
Sale Francisco muy de mañana caminando con el sol,
por la vereda un par de alondras de el monte bajaron.
Lleva todo el fuego de rubís en su corazón
y grabadas en su cuerpo, las dulces marcas de su gran amor.
Dijiste sí y la tierra estalló de alegría.
Dijiste sí y en tu vientre latía divina la salvación.
Hágase en mí, de corazón, la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día los sueños de Dios.
Estribillo: María, las tinieblas se harán mediodía.
A una sola palabra que digas, en tus labios alumbra ya el sol.
María, la doncella que Dios prometía.
Un volcán de ternura divina, primavera de Dios Redentor.
Gabriel tembló, conmovido con tanta belleza.
Madre de Dios, cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.
Hágase en mí, de corazón, la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día los sueños de Dios.
Estribillo
♫ Animación Litúrgica - Coro Parroquial
Parroquia de San Francisco de Asís (Albacete) • Paz y Bien